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lunes, 13 de mayo de 2013

LA DECONSTRUCCION EN EL DEBATE ETICO DE LA INVESTIGACION CIENTIFICA



LA DECONSTRUCCION EN EL DEBATE ETICO DE LA INVESTIGACION CIENTIFICA
POR. PEDROARCIA.
SECCION B. DOCTORADO EN CCS. EDUCACION 

La Deconstrucción como Escuela Crítica o Teoría Interpretativa
La Deconstrucción como escuela critica o teoría interpretativa ha sido de gran importancia para el campo de la ciencia, sin ella no existirían hoy en día otros modelos necesarios para mejorar el escenario de la investigación a nivel de las ciencias sociales. Para que una investigación científica adquiera el carácter de científica como tal, naturalmente se necesita que reúna ciertos requisitos para darle una dirección específica y significativa. La investigación requiere de numerosos términos y conceptos que se asocian con sus funciones y tareas, éstos deben ser desestructurados, desmesurados e interpretados para posteriormente ser mejorados y modificados y así lograr sobrepasar los límites de otras ciencias, específicamente las ciencias sociales donde el lenguaje utilizado jamás y nunca representara toda una realidad animada donde existen significados distintos y linderos flexibles para estudiar a fondo problemas extremadamente difíciles .
En efecto la deconstrucción está centrada en mejorar elementos, los cuales pueden ser combinados para reconstruir otros conceptos a partir de procesos históricos. El termino deconstrucción, cuyo fundador es Derrida, ha generado en la escena intelectual una brecha creciente entre diferentes términos que conllevan a la conformación y consolidación de diferentes corrientes filosóficas, su objetivo es y será siempre la superación o transición de linderos para recuperar la dimensión transformadora de cualquier investigación.
Por otra parte, con la deconstrucción se han transformado una gran cantidad de conceptos que se manejaron anteriormente, se trata es de cambiar la investigación al igual como cambia el mundo, no se puede estar arraigado a un conjunto de leyes o principios que no permiten abordar una realidad para proponer un sin fin de soluciones. La deconstrucción en la investigación científica surge por la necesidad de reivindicar el ser, por los avances que ha experimentado las ciencias naturales y sociales, sin ella no se podrán abordar otros escenarios, cambiando conceptos que estarían generando fallas en el campo de las ciencias.
Es necesario deconstruir para transitar de formalismos matemáticos hacia formalismos axiológicos, dejando a un lado los modelos taxonómicos y computacionales entre otros. Debe reconocerse que existe una crisis positivista que está afectando la investigación social como tal, la cual está centrada en la reivindicación del sujeto. Si no se deconstruye no emergerá el método cualitativo para poder comprender los nuevos tiempos y los avances de las ciencias humanas y sociales que lentamente van abarcando y conformando nuevos escenarios que son imposibles de abordarlos con las metodologías tradicionales. La deconstrucción es un enfoque que ha superado el estructuralismo, es una necesidad para recrear nuevas concepciones epistemológicas que comprendan al sujeto en todas sus dimensiones.
Deconstruir es invitar a la indagación critica sobre la práctica de la investigación, de esta manera se comprenderá que investigar no es obedecer un sistema lineal. Muchos investigadores son acérrimos enemigos de la deconstrucción porque no aceptan que el saber de la tarea que realizan es un saber aproximado y en muchos casos equivoco.
La deconstrucción debe centrar su atención en las paradojas y ambigüedades de los discursos y debe estar inmersa en el horizonte postmoderno impregnado de elementos para la crítica, con ella el investigador puede superar su visión tradicional sobre la investigación al deconstruir las diferentes corrientes filosóficas que marcan la pauta.

Una Aproximación al Creador de la Deconstrucción
Derrida perteneció al movimiento filosófico denominado del 68. El aporte más importante de su pensamiento es la deconstrucción. El discurso deconstructivista identifica la incapacidad de la filosofía de establecer un piso estable. La deconstrucción es un tipo de pensamiento que critica, analiza, y revisa fuertemente las palabras y sus conceptos. Cabe mencionar que la mayoría de los estudios de Derrida exponían una gran dosis de rebeldía y de crítica al sistema, por lo que se le calificó en determinado momento como un pensador de extrema izquierda.
La deconstrucción se relaciona con trayectorias vastas de la tradición filosófica occidental, aunque también esta ligada a disciplinas académicas diversas como la lingüística y la antropología (llamadas "ciencias humanas" en Francia). El examen conceptual e histórico de las fundaciones filosóficas de la antropología, así como su uso constante de argumentos filosóficos, fue un aspecto importante de su pensamiento.
La deconstrucción consiste en mostrar cómo se ha construido un concepto cualquiera a partir de procesos históricos y acumulaciones metafóricas, mostrando que lo claro y evidente dista de serlo, puesto que los útiles de la conciencia en que lo verdadero en-sí ha de darse son históricos, relativos y sometidos a las paradojas de las figuras retóricas de la metáfora y la metonimia. Derrida traduce y recupera por cuenta propia la noción de deconstrucción; entiende que la significación de un texto dado (ensayo, novela, artículo de periódico) es el resultado de la diferencia entre las palabras empleadas, ya que no la referencia a las cosas que ellas representan; se trata de una diferencia activa, que trabaja en el vacío de cada sentido de cada uno de los vocablos que ella opone, de una manera análoga a la significación diferencial saussuriana en lingüística. Para marcar el carácter activo de esta diferencia (en lugar del carácter pasivo de la diferencia relativa a un juicio contingente del sujeto). Derrida sugiere el término de différance, diferancia suerte de palabra baúl que combina diferencia y participio presente del verbo diferir. En otras palabras, las diferentes significaciones de un texto pueden ser descubiertas descomponiendo la estructura del lenguaje dentro del cual está redactado.
En la filosofía tradicional la obra literaria es considerada como una envoltura retórica en cuyo interior duerme la sabiduría oculta de la Idea a la que el lector debe despertar con el beso semiológico. La obra literaria estaba en ese sentido considerada siempre como dotada de una totalidad de sentido centrada. Con Derrida, la deconstrucción afirmará que la envoltura retórica es todo lo que hay y que por ello la obra de arte literaria es irreductible a una idea o un concepto. En ese sentido la deconstrucción va a negar a la obra literaria el concepto de totalidad al afirmar que el texto no puede ser aprehendido en su globalidad ya que la escritura circula en un movimiento constante de remisión que convierte a la totalidad en parte de una totalidad mayor que nunca está presente. De esta forma es imposible enmarcar el texto, es decir crear un interior y un exterior. “Il n’y a hors du texte” dice Derrida. (No hay exterior del texto o no hay fuera del texto) Con todo ello la deconstrucción va a plantear básicamente una disociación hiperanalítica del signo proponiendo una subversiva puesta en escena del significante afirmando que cualquier tipo de texto, (literario o no) se presenta no solamente como un fenómeno de comunicación, sino también de significación. La deconstrucción realiza un planteamiento quiásmico, es decir, se mueve entre la negación-afirmación del símbolo (quiasmo: figura de dicción que consiste en presentar en órdenes inversos los miembros de dos secuencias; p. ej., Cuando quiero llorar no lloro, y a veces lloro sin querer). Se afirma la autonomía del signo respecto a los significados trascendentales y se niega que la escritura solo remita a sí misma.
La deconstrucción es un método vivamente criticado, principalmente en Francia, donde está asociada a la personalidad de Derrida. Su estilo, a menudo opaco, vuelve oscura la lectura de sus textos. Sin embargo, la deconstrucción ofrece una visión radicalmente nueva y de una gran fuerza sobre la filosofía del siglo XX. La deconstrucción no debe ser considerada como una teoría de crítica literaria ni mucho menos como una filosofía. La deconstrucción es en realidad una estrategia, una nueva práctica de lectura, un archipiélago de actitudes ante el texto. Investiga las condiciones de posibilidad de los sistemas conceptuales de la filosofía pero no debe ser confundida con una búsqueda de las condiciones trascendentales de la posibilidad del conocimiento.




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