LA EDUCACION VIRTUAL Y LA SOCIALIZACION
CONSTRUCTIVA
Doctorante:
Msc. Lidimar
Escobar
C.I. V-10.669.914
Sección:
02
La educación a distancia está en constante proceso
de expansión y de cambio; es un proceso continuo de renovación de sus prácticas
y de sus marcos conceptuales. Es el
ámbito en el cual se experimentan nuevos desarrollos de modelos educativos,
teorías del aprendizaje, tecnologías digitales y políticas públicas. El
conocimiento avanza en todas las dimensiones y en la educación a distancia se
expresa en diversidad de orientaciones; avanza en general en lo que se ha
denominado fronteras del conocimiento.
Actualmente, como docentes universitarios
generadores de nuevos proyectos y propuestas en la modalidad a distancia, estamos
viviendo un proceso de transformación social y cultural y ello pone en
discusión los modelos educativos tradicionales, ya que las nuevas tecnologías
amplían el acceso al conocimiento. Es así, que en la sociedad de la información
se vislumbra el desarrollo de un sistema educativo amplio y abierto, que
presenta notables potencialidades, pero también fuertes riesgos. Temas nuevos,
enfoques novedosos, hipótesis hasta descabelladas pudieran existir, que
formulan desafíos a la reflexión y la investigación. La educación a distancia
ha sido desde sus inicios un cambio muy fértil en la investigación que al mismo
tiempo le ha dado una amplia vitalidad a esta creciente modalidad de enseñanza
y aprendizaje; ello ha sido por la búsqueda creativa de saberes y el abandono
de muchos de los paradigmas tradicionales. En la educación a distancia intervienen elementos que tienen roles
perfectamente definidos (aunque no necesariamente inamovibles) y que en base a
la manera en la que los cumplan, los procesos de educación podrán llegar a la
consecución de los objetivos planteados, es decir, las relaciones que se
establecen presentan una complementariedad absoluta, en la que cualquiera de
los elementos que no se encuentre en el mismo tono impedirá el adecuado
desarrollo de la experiencia de aprendizaje. No existe una única
teoría sobre la educación a distancia que explique su estructura, funciones,
propósitos y metas, que sirva de guía a la investigación empírica y que
articule un corpus sólido de conocimientos que orienten la práctica y ,que en
lugar de una única teoría, se disponga de una serie de constructos teóricos
que, de manera parcial y en ocasiones contradictoria, destacan algunos
elementos fundamentales para comprender la educación a distancia. La
flexibilidad en cuanto al manejo de sus propios tiempos por parte del estudiante,
la ausencia del requisito de asistencia periódica a clase, la posibilidad de
seguir los estudios desde cualquier parte a donde el estudiante se vea obligado
a trasladarse por distintas razones laborales o personales, en definitiva el
alto grado de autonomía de que el educando goza en el sistema, constituye a la
educación a distancia en una opción apropiada para los tiempos que corren, ya
que permite compatibilizar las exigencias de capacitación con las limitaciones
espaciotemporales que impone la vida contemporánea. El vínculo docente-estudiante
aparece entonces mediatizado, es decir, que la relación cara a cara es
reemplazada por una comunicación basada en medios que transportan los mensajes
en uno y otro sentido para permitir un "diálogo didáctico" que haga
factible el proceso educativo. El modelo universitario de
enseñanza, las funciones del docente, la misma responsabilidad que la sociedad
deposita en el docente, las relaciones docente-estudiante, la implicación del estudiante
en el proceso de aprendizaje, o su participación y responsabilidad en el
proceso de evaluación, son algunos de los aspectos que sufrirán y que ya están
sufriendo, una transformación, esto es un proceso de cambio hacia una nueva
realidad. Esta transformación es especialmente inquietante, a la vez que
atrayente, para uno de los protagonistas fundamentales del cambio, el profesor.
Si las nuevas tecnologías llevan a nuevas formas de desarrollar e implementar
los procesos de enseñanza y aprendizaje, la función del docente deberá cambiar
para en relación a esos nuevos modelos. Es un hecho innegable que los docentes
de este siglo deben manejar un concepto de educación y de aprendizaje
totalmente innovador, donde el alumno avance en la adquisición y descubrimiento
del conocimiento en una forma progresiva y de acuerdo con sus posibilidades
individuales.